La importancia de una buena limpieza facial

La importancia de una buena limpieza facial

Limpiamos y desmaquillamos nuestra piel a diario, y pensamos que es suficiente. A nivel superficial así es, pero las impurezas, la contaminación y la propia grasa que generamos obstruye los poros e impide que la piel respire.

Para mantener una higiene facial saludable es recomendable realizar una buena limpieza esencial al menos cuatro veces al año, coincidiendo con el cambio de estación. El tipo de limpieza puede variar dependiendo del tipo de piel y de los hábitos que tengamos.

¿Qué debemos saber?

La limpieza facial esencial es un cuidado básico preciso para descongestionar, equilibrar, oxigenar y optimizar los tratamientos que le apliquemos al cutis. La superficie de la epidermis está cubierta por un manto protector, el manto hidrolipídico, una emulsión de agua y aceite que juega un papel fundamental en el equilibrio de la piel. Si este manto está intacto, la piel estará radiante, sana, y fuerte.

Capas de la epidermis

Las pieles que presentan un desequilibrio del manto hidrolipídico son frágiles y suelen sufrir algunos de estos problemas:

  • Puntos negros o espinillas.
  • Deshidratación. La función del sebo es retener el agua, su carencia lleva a la falta de esta. Normalmente la deshidratación provoca pérdida de elasticidad, y con ello la piel aparece apagada, áspera y con surcos.
  • Rojeces, aparecen a causa de la vasodilatación.

Existen varios factores que influyen en el desequilibrio del manto hidrolipídico, por ejemplo: las hormonas, la alteración del sistema nervioso por estrés, ansiedad o cansancio; la edad, la alimentación -las dietas ricas en grasas y azúcares incrementan la producción de sebo-; el tabaco, el clima, los medicamentos, el uso de cosméticos agresivos, la contaminación atmosférica o el factor genético.

La higiene facial purificante es una limpieza más profunda, recomendable realizarla cada 20 días aproximadamente sobre todo para purificar las pieles grasas con tendencia acnéica.

Mi limpieza facial en My Natural Store

Parece que mi piel necesitaba una buena limpieza, estaba deshidratada y hacía tiempo que no me hacía una pues normalmente no suelen ser nada agradables. Antes de hacerme el tratamiento Reviderm de Phyt’s en My Natural Store me aconsejaron un cuidado básico, la limpieza facial. Aquí lo principal es el cliente y su bienestar, y así te hacen sentir. Tras despojarme de todo lo que podía molestar como ropa, anillos, pendientes… me puse cómoda en la camilla, algo fácil pues el ambiente que se respira en la cabina es de absoluta paz con música relajante, luces apagadas y velas aromáticas encendidas. Arrancamos con el masaje de bienvenida antes de empezar con la limpieza, todo para que te relajes y desconectes. Pasamos al desmaquillado de la piel, seguido de la exfoliación insistiendo en la zona T, a continuación el sérum anticomedones que se deja actuar unos minutos para que ayude en la extracción. Me llamó la atención que, en lugar del vapor para abrir los poros que a veces resulta agobiante, te aplican cuidadosamente toallas calientes sobre el rostro. Se retira todo bien con el tónico, y con la mascarilla pasamos a la fase de relajación para calmar la piel con masaje en rostro, cuello, brazos y manos.

Gracias a My Natural Store he descubierto una nueva forma de realizar la limpieza facial y a partir de ahora tendré en cuenta su importancia, pues después de ella y del tratamiento Reviderm de Phyt’s mi piel ha cambiado radicalmente, se ve con más luz y vitalidad.

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